Desde el inicio de la liberalización de las telecomunicaciones en 1997, el ex monopolio ha perdido sólo el 22% del negocio pese al ‘boom’ de ofertas

El Grupo Telefónica mantiene una cuota de mercado del 78 por ciento en el segmento de la telefonía fija, en el que el siguiente competidor, la operadora de cable ONO, está muy lejos de esta cifra con un 9,8 por ciento, pese a que la adquisición de Auna le ha permitido triplicar su cuota, según los datos del último informe de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), correspondiente al primer trimestre de 2005.
Estos datos indican que la liberalización del sector en España, iniciada en 1997, ha dado pocos frutos en lo que respecta al aumento de la competencia en este mercado. Pese a la profusión de ofertas y a la llegada de múltiples operadoras extranjeras, lo cierto es que en el primer trimestre del año pasado Telefónica de España concentraba el 78 por ciento de los ingresos en el mercado del servicio telefónico básico fijo, con 1.617,8 millones de euros de un total de 2.072,95. Respecto al mismo trimestre de 2004, cuando tenía el 79,8 por ciento del mercado, ha perdido sólo 1,8 puntos.

ONO, con un 3,3 por ciento de cuota, y Auna, con un 6,5 por ciento, sumaban en marzo de 2005 unos ingresos de 203,35 millones de euros, el 9,8 por ciento del total, si bien su fusión no se produjo hasta el mes de julio. El siguiente operador es Uni2 Telecomunicaciones, filial de France Télécom, que concentraba el 3,3 por ciento de los ingresos, con 68,53 millones de euros. A continuación se situaba el grupo sueco Tele2, que, tras adquirir la portuguesa Comunitel en julio, tenía el 2,5 por ciento del mercado, con unos ingresos de 51 millones de euros.

Estos tres grupos sumaban así el 93,6 por ciento del negocio y el 6,6 por ciento restante se repartía entre Euskaltel (1,3 por ciento), BT España (1,1) y Jazztel (1,1), junto con operadoras de cable locales como la asturiana Telecable.

En los últimos años, el sector de la telefonía fija ha sido objeto de múltiples quejas de consumidores y operadoras acerca de prácticas irregulares para captar clientes o evitar la pérdida de los mismos. Así, mientras las compañías alternativas han hecho frente a acusaciones de slamming –preasignación fraudulenta, por la cual los clientes cambian de operador sin conocimiento y sin su consentimiento–, Telefónica ha sido condenada en varias ocasiones por obstaculizar la preselección para evitar el cambio de operador.

El peso de Telefónica de España en telefonía fija varía según los segmentos de negocio, pero en ningún caso baja del 64 por ciento. Así, en tráfico metropolitano concentra el 76,6 por ciento de los ingresos, en llamadas provinciales el 75,1 por ciento, en interprovinciales el 72,2 por ciento, en internacionales el 64,9 por ciento y en móviles, el 64,7 por ciento. En acceso a internet alcanza su mayor participación, con un 86,4.

El ex monopolio tenía al cierre del primer trimestre de 2005 más de 12 millones de clientes de telefonía fija, el 71,2 por ciento del total, mientras las operadoras de cable ostentaban el 15,3 por ciento. El protagonismo de Telefónica es considerablemente superior en el área de empresas, donde concentraba el 77,1 por ciento de los clientes (el cable, el 10,5 por ciento), mientras que en el residencial daba servicio al 70,2 por ciento, frente al 16,1 de las cableras.

En el conjunto del sector de telecomunicaciones, el Grupo Telefónica concentraba el 52,8 por ciento de los ingresos por operaciones, con 2.639,68 millones de euros. Le seguían Vodafone España, con 1.217 millones, el 13 por ciento del total, y Amena con 769,62 millones, el 8,3 por ciento.

Via: Diario de Sevilla