Telefónica ha sustituido, hasta el pasado mes de diciembre, un total de 36.783 líneas de Telefonía Rural de Acceso Celular (TRAC), ofreciendo a sus clientes varias alternativas tecnológicas, que permiten todas ellas el acceso a Internet.

Asociaciones de consumidores y particulares señalan que esta tecnología obsoleta sigue siendo ofertada, todavía, por Telefónica, como alternativa a la instalación de líneas convencionales, que la operadora no acomete con la celeridad que se le demanda. Estas denuncias se refieren, sobre todo, a zonas periurbanas de grandes ciudades y a áreas rurales.

Desde la empresa, sin embargo, se asegura que, salvo algún caso esporádico, en el que se oferta un servicio TRAC “de segunda generación, que permite el acceso a Internet en banda estrecha”, la sustitución de esta tecnología se está realizando con garantías para los abonados.

En los últimos años han sido relativamente frecuentes los casos de potenciales clientes de Telefónica que solicitan la conexión de sus domicilios -por lo general urbanizaciones de zonas periurbanas en grandes núcleos de población- con una línea convencional (el tradicional teléfono fijo) y que se encuentran con la sorpresa de que la compañía no accede a sus demandas, demorándose el enlace durante meses o años. Los demandantes critican que Telefónica no cumpla con su obligación legal de ofrecer la conexión, ofertando además alternativas de líneas TRAC. Desde la compañía, sin embargo, se asegura que su única obligación es facilitar la comunicación, independientemente de la tecnología utilizada. Además, se señala que en muchas ocasiones las nuevas urbanizaciones se han realizado sin las obras previas de conexión telefónica.

Un portavoz de Telefónica indicó que las demoras se deben a que las nuevas conexiones necesitan estudios previos de ingeniería y los preceptivos permisos de obra e instalación por parte de las autoridades locales o de Fomento, “aunque sea para una canalización de cien metros”. En cualquier caso, según la empresa, la tecnología TRAC está condenada a desaparecer.

Via: ElCorreoGallego.es