Yoigo, el cuarto operador de telefonía móvil, controlado por TeliaSonera, se desmarcó ayer del resto de sus competidores (Movistar, Vodafone España y Orange) y optó por mantener sin cambios las tarifas que actualmente aplica a sus clientes.

De esta forma y aunque a partir del 1 de marzo comenzará a facturar por segundos, tal y como marca la nueva ley, la operadora mantendrá el establecimiento de llamada en 12 céntimos de euros más IVA y la misma cantidad por cada minuto que consuman sus clientes, de forma que cada segundo de conversación tendrá un coste de 0,2 céntimos. Según la operadora, la apuesta comercial supondrá una reducción de entre el 10 y el 20%.

La subida del establecimiento de llamada anunciada por los tres oponentes de Yoigo ha levantado una polvareda. El presidente de la CMT, Reinaldo Rodríguez, precisó que el objetivo de la Ley de Mejora no es bajar las tarifas, sino aportar más transparencia al mercado.