La Comisión de las Telecomunicaciones insta a la Administración a aumentar las conexiones en Extremadura, Galicia y Castilla-La Mancha.

España es uno de los Estados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con menos penetración de banda ancha, un campo liderado por los países nórdicos, donde cerca de una cuarta parte de su población total tiene acceso a estos servicios, más del doble que los ciudadanos españoles en la misma situación. Por este motivo, el regulador nacional, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, ha instado a Administración y empresas del sector a que tomen cartas en el asunto.

Su petición es clara y simple, pero al mismo tiempo difícil de cumplir en el corto y medio plazo por factores económicos y sociales. Entre los primeros destaca la importante cuantía de las inversiones que sería necesario realizar para elevar el nivel desarrollo de la banda ancha en las comunidades autónomas más atrasadas, como Extremadura, Castilla-La Mancha y Galicia. En los segundos prima el envejecimiento de la población pues, a mayor edad, menos interés parece existir por las nuevas tecnologías.

Dentro de la OCDE, Corea del Sur, Canadá, Japón, Estados Unidos, Australia y casi todos los países de la anterior Unión Europea a Quince superan a España en grado de penetración de la banda ancha. Las cifras españolas sólo son mejores, en este sentido, que las portuguesas, las griegas y las de los nuevos Estados de la UE. No obstante, la situación de las empresas españolas en este tipo de accesos es buena (con un 76%, en la zona alta de la clasificación), todo lo contrario que ocurre con sus hogares, que registran uno de los peores datos (21%).

Las últimas cifras oficiales del Ministerio de Industria revelan que, a 31 de enero de 2006, el número total de líneas de banda ancha instaladas en España ascendía a 5,1 millones, de los que casi tres cuartas partes de los accesos (3,56 millones) se realizaban a través del ADSL, lo que supone una media de nueve líneas por cada 100 habitantes. El crecimiento más espectacular en este aspecto se produjo a finales de 2005, con un récord de 132.000 usuarios al mes. Asturias fue la única comunidad donde el cable (con un millón de líneas en todo el país) superó al ADSL.

Con una media nacional de penetración de la banda ancha situada en el 11,5% de la población (según datos de la CMT ), solo siete autonomías están por encima de ese nivel, lideradas por Baleares (15,3%), Madrid (13,8%) y Cataluña (13,6%). Donde la situación sí es preocupante, al menos en parte, es en el resto de territorios, sobre todo en Extremadura (5,5%), cuyo grado de desarrollo en banda ancha apenas llega a la mitad de la media nacional. Castilla-La Mancha y Galicia (con niveles cercanos al 7%) no presentan un panorama mucho mejor. En Castilla y León es del 9%.

Via: La Rioja